Consejo Nacional Ordinario del 12-1-2013. Balance del MLN a cuatro años y medio de su constitución


La experiencia del MLN, en estos cuatro años y medio de vida, ha demostrado que es inadecuado separar el trabajo social, en sus diversas vertientes, de la lucha política. Por consecuencia el MLN debe recuperar el proyecto de Movimiento Político de Masas donde se articulan comités políticos con movimientos sociales y comités civiles, destacando las particularidades, vínculos y autonomías de cada espacio.

Consejo Nacional Ordinario del MLN

12 de enero de 2013

 

Algunas fechas

 

2008

2009

2010

2011

2012

31-Agosto: 1ra Asamblea Nacional de Afectados Ambientales

14/15-Septiembre: MLN Congreso Constitutivo

15-Noviembre: MLN Consejo Nacional

11-Octubre: 2da Asamblea ANAA

17-Enero: MLN Consejo Nacional

17-Marzo: Campamento de jóvenes del MLN

18/19-Abril: Frente Nacional del Movimiento Urbano Popular

30/31-Mayo: 4ta Asamblea ANAA

20 Junio: MLN Consejo Nacional

7-Julio/2-Septiembre: MLN Debates

19-Septiembre: MLN Consejo Nacional

10-Octubre: Toma del LFC y lucha del SME

7/8-Noviembre: 5ta Asamblea ANAA

29-Noviembre:  MLN Consejo Nacional

 

5-6-7-Febrero: Congreso social

13/14-Marzo: MLN Consejo Nacional

22-23-24-Mayo: Consulta Nacional para la revocación de mandato de Felipe Calderón

Julio: Inician los trabajos de la OPT

12-Octubre: 6ta Asamblea ANAA

23 de octubre: Asamblea Nacional de Usuarios de Energía Eléctrica

29-Noviembre/10-Diciembre: Caravanas a Cancún

23-Enero: MLN Consejo Nacional

Enero: OPT 1ra asamblea

19-Marzo: Pacto Minero-Electricista-Magisterial

28/29-Abril: Jóvenes ante la Emergencia

5-Mayo: Movimiento por la Paz y la Justicia

1-Julio: Tribunal Permanente de los Pueblos

16/17-Julio: Encuentro de Mujeres de Izquierda ante la emergencia nacional

30/31-Julio: 7ma asamblea ANAA

28-Agosto: OPT Congreso Nacional

18/19-Noviembre; 1er Campamento de Jóvenes ante la Emergencia

17-Diciembre: OPT Consejo

23-Febrero: Hacía el Consejo Indígena Campesino de Liberación Nacional

12-Marzo: Proclama por el Rescate de la Nación

11-Mayo: #YoSoy132

12/13-mayo: 2do Campamento de Jóvenes ante la Emergencia

28-Mayo: Tribunal Permanente de los Pueblos

1-Julio: Elecciones Federales

14-15-Julio: Convención Nacional contra la Imposición

8-Septiembre: MLN Plenaria Nacional

8-Septiembre: OPT Consejo Nacional

27-Octubre: MLN Plenaria Nacional

2/4-Noviembre: 3er Campamento de Jóvenes ante la Emergencia

11-Noviembre: 8va Asamblea ANAA

20-Noviembre: MORENA

15-Diciembre: OPT Consejo

 

Objetivos del MLN

Partiendo de un análisis riguroso del momento que vivimos en México, las dimensiones de la ocupación del país: económica, social, política y cultural; el MLN se concibió desde su fundación en septiembre de 2008, como un movimiento de masas que unificaría a todos o a la mayor parte de los movimientos sociales y organizaciones políticas que coinciden en la vía del poder popular y la liberación nacional. Asumió como propia la herencia de 500 años de resistencias a la colonización española, al imperialismo capitalista, al proyecto de nación criolla y al proyecto institucional de la nueva facción burguesa que triunfó en la Revolución de 1910-17. Puso en práctica un estilo de trabajo ético, respetuoso y franco, el debate de ideas, el respeto al acuerdo y el consenso ante todo. Planteó claramente sus métodos de lucha: legales  y pacíficos. Y definió una política de alianzas y unidad abierta a todos los que concuerdan con la liberación nacional y luchan por la unidad nacional contra el neoliberalismo.

Con estas definiciones, perfiló sus líneas estratégicas de trabajo, todavía vigentes, para participar en lucha por la construcción y la toma del gobierno desde las fuerzas del pueblo, del MLN y sus ámbitos de influencia; en esa perspectiva acordamos:

a.- Construir el MLN a través de la creación, consolidación o expansión de los comités de base (u organizaciones de base), la integración de nuevas fuerzas y la difusión de la política de liberación nacional.

b.- Posicionar la plataforma del MLN a través de:

1) la consolidación de un gran frente con todos los opositores a las políticas neoliberales que luche por la unidad nacional contra el neoliberalismo y por el gobierno;

2) la creación de una nueva central de trabajadores para enfrentar las reformas contra la seguridad social, la educación, los derechos laborales y el sindicalismo, entre otras;

3) ganar los gobiernos municipales y las representaciones en escuelas, núcleos ejidales, ligas deportivas, iglesias, encargados del orden, agencias, delegaciones y presidencias  municipales, entre otras, para implementar nuestros proyectos de nueva economía, nueva cultura y nuevo gobierno desde la base;

4) impulsar referentes que agrupen jóvenes, ambientalistas, mujeres, campesinos e indígenas, entre otros;

5) la consolidación de relaciones internacionales sobre la base del proyecto de Asamblea Continental de los Movimientos Sociales del ALBA que incluyen relaciones con organizaciones de Canadá y los Estados Unidos, América Central y América del Sur.

6) Iniciar los acercamientos con la Vía Campesina de América del Norte.

c.- Preparar las condiciones para el levantamiento o la insurrección civil pacífica, con miras a echar abajo el régimen político oligárquico y el neoliberalismo.

 

Balance del MLN

Construcción del MLN

Actualmente el MLN cuenta con comités políticos y organizaciones sociales de diferentes tamaños en: Chiapas, Chihuahua, Colima, Distrito Federal, Durango, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Veracruz, Zacatecas (22 estados); y simpatizantes en: Aguascalientes, Baja California, Campeche, Coahuila, Hidalgo, Nuevo León, Tamaulipas, Tlaxcala y Yucatán; (9 estados).

Los comités y las organizaciones se han consolidado a través de las acciones políticas del MLN y las alianzas en los grandes frentes, en los referentes político-sociales de tipo sectorial y a través de acciones o campañas conjuntas, perfilando en todo momento un estilo MLN de trabajo y posicionando la plataforma de la liberación nacional. Estos comités son el esqueleto, los músculos, la espina dorsal y el cerebro del MLN; son independientes y autosustentables, han desarrollado la capacidad de organizar en poco tiempo lo necesario para sus cumplir con sus trabajos; y en los hechos, se han convertido en la plataforma material e intelectual del MLN.

En algunas zonas, el MLN ha tenido dificultades para consolidar los comités y las organizaciones por la fuerte dependencia con las direcciones de sindicatos o con algunos partidos, lo cual ha influido definitivamente para entorpecer el trabajo de los militantes y la expansión del MLN obligándolos a mantenerse bajo los vaivenes de las políticas gremiales o de las presiones de los tiempos electorales.

Si bien es cierto que abandonaron el MLN algunas organizaciones fundadoras como: el Partido Comunista de México-Marxista Leninista y su expresión social el Frente Popular Revolucionario, además de la Unión de Juristas de México; mientras otras organizaciones tienen problemas de coordinación con el MLN como: el MONAE y la ATM; en todos los casos, hasta ahora, se ha privilegiado el dialogo respetuoso y la coordinación, compartiéndoles la invitación a prácticamente a todos los frentes, referentes y grandes acciones en las que participamos.

A lo largo de 4 años, diversas organizaciones y comités han solicitado la interlocución, el diálogo o la integración al MLN; sin embargo, el MLN no ha cumplió plenamente con sus expectativas por estar atrapado en los vaivenes de la inmediatez; en discusiones, conflictos y alianzas que no siempre contribuyen a los objetivos estratégicos y nos apartan de los trabajos de construcción interna y social.

Como todos recordamos, la constitución del MLN en 2008 se efectuó en medio de la crisis económica mundial, cuyas repercusiones aún vivimos; además, sufrió los efectos de la crisis social y de la descomposición política, económica y cultural del estado mexicano; la fragmentación de la izquierda y de las resistencias populares. En estas circunstancias ha sido muy trabajoso remontar los múltiples problemas y darle estabilidad a la vida interna e institucional del MLN. Tenemos todavía grandes dificultades que resolver:

1) Finanzas. Sencillamente no hay una política de finanzas nacional. Cada colectivo, organización  o comité, busca la forma de conseguir recursos para llevar a cabo sus actividades: con sus propios recursos, con la venta de productos, negociando con instituciones, partidos, representantes políticos, organizaciones, etc., lo cual limita la expansión del MLN, la capacidad de despliegue y muchas veces justifica los cálculos inmediatistas de algunos militantes.

Es urgente resolver esta cuestión para institucionalizar y transparentar la cuestión de los recursos. Hay que hablar con los compañeros y las compañeras que tienen puestos de representación gracias a su militancia en el MLN para que se aplique la cláusula del poder popular que tanto pregonamos. También hay que impulsar, junto con los cooperativistas, una campaña de desarrollo económico en todas las regiones y las ciudades donde tenemos presencia para empezar a resolver los problemas de desempleo, subempleo, pobreza, salud, etc.

2) Vida institucional: Después del Congreso Constitutivo de 2008, tuvimos una vida institucional con reuniones regulares de Comisión Ejecutiva Nacional (CEN), Comisiones y Consejos durante los dos primeros años del MLN, que nos permitió resolver diferencias programáticas y estratégicas a través de debates y reuniones regulares. A finales de 2009, con la toma del SME y el reagrupamiento de un buen número de fuerzas sociales, las diferencias estratégicas no pudieron resolverse (Diálogo Nacional, Congreso Social, Consulta Nacional por la Revocación de Mandato, acciones para el Bicentenario y Centenario, Candidatura Independiente para las elecciones de 2012), lo cual nos llevó al espaciamiento de las reuniones del MLN. Paralelamente los tiempos electorales empezaron a correr desde 2010 y con ello, las apuestas de varias organizaciones, unas por López Obrador, otras por el PRD o el  PT. En ese contexto, llegaron a formularse opiniones que sugerían  un receso del MLN o de plano su desaparición en la OPT.

La ausencia de una vida institucional plena del MLN ha entorpecido la toma de decisiones en la dirección, la división de las tareas, el trabajo de alianzas, la integración institucional de nuevos miembros y militantes, entre otros.

Sin embargo, la vida institucional básica del MLN se mantuvo a través de reuniones de las direcciones de las organizaciones más comprometidas logrando acuerdos de plan de acción y la construcción de relaciones, acuerdos, negociaciones con un sinfín de organizaciones, colectivos, intelectuales y representantes sociales.

3) Formación: Después de los Debates del MLN de 2009 y el Taller sobre la Liberación Nacional en julio de 2011 organizados por la CEN, la falta de tiempo nos impidió dar seguimiento a la formación. Cada organización, cada referente, organizó los talleres de formación que juzgó necesarios.

La ausencia de una política de formación, discusión e investigación es una falla muy grave de la dirección del MLN porque necesitamos militantes con formación, claros e informados; que sepan debatir, para enriquecer el trabajo de de nuestros militantes, su crecimiento personal y la expansión de la plataforma social y política del MLN.

4) Difusión: La comunicación y la difusión del plan de acción y las actividades entre los miembros del MLN ha sido constante a través del trabajo de un equipo reducido que mantiene medios electrónicos básicos como el correo  (mln.mx08@gmail), la página web (www.mln.org.mx) y el facebook (@mln mexico) del MLN. Desde luego que esa labor es totalmente insuficiente y limitada para un trabajo verdadero de difusión de la plataforma del MLN y la construcción de una nueva cultura.

Por ello se inició la discusión, entre otros, del proyecto de la revista bimensual “Liberación” del MLN con el fin de difundir reflexiones y conocimientos; rescatar la historia; educar; fomentar la reflexión, la discusión, la redacción de textos y el reclutamiento de nuevos militantes en este proceso de construcción, reconstrucción, recreación y complejización de la cultura de la liberación nacional.

Referentes en los que participa el MLN

La política de acompañamiento o de construcción de referentes sectoriales o temáticos ha sido quizás la línea política más acertada del MLN para impulsar su plataforma. En esa línea de conducta destaca nuestra participación en: la Asamblea Nacional de los Afectados Ambientales, el Comité Civil por la Revocación de mandato de Felipe Calderón, las Caravanas a Cancún, los Jóvenes ante la Emergencia, el Frente Nacional del Movimiento Urbano Popular, la Coordinación de Trabajadores de la Educación que milita en la CNTE, los trabajos para la formación del Consejo Indígena Campesino de Liberación Nacional, la Proclama por el Rescate de la Nación y el Tribunal Permanente de los Pueblos, entre otros. En todos estos casos, el trabajo de los miembros del MLN influye de algún modo en la orientación de los referentes y nos permite ampliar nuestra influencia en esferas y estados donde no teníamos trabajo.

En otros referentes, las dificultades para dinamizarlos se relacionan con el protagonismo de sus impulsores, los conflictos entre varios grupos, la contradicción de sus intereses particulares con los intereses generales o las diferencias estratégicas entre los grupos. Situaciones que han estado presentes,  por ejemplo, en el Movimiento por la Paz y la Justicia, el Encuentro de Mujeres de Izquierda ante la Emergencia Nacional, la Nueva Central de Trabajadores, la Asamblea Nacional de Usuarios de la Energía Eléctrica, el #YoSoy132 y la Convención Nacional Contra la Imposición de Peña Nieto.

Un referente muy importante que aún no acaba de cristalizar es el Consejo Indígena Campesino de Liberación Nacional porque, como en otros casos, las direcciones locales no asumen la dirección nacional. Aquí, también cabe destacar la confusión de los diversos niveles de organización y de dirección. Por un lado, suele sobreponerse el funcionamiento de los “comités” u organizaciones políticas que militan en el MLN con el de las organizaciones sociales o comités cívicos y, por otro lado, algunas direcciones sociales de tipo sectorial no asumen la dirección de los procesos respectivos y trasladan la tarea a miembros de la CEN.

Nueva Central de Trabajadores

Los embates neoliberales en contra del sindicato minero, el sindicato electricista y la Sección XVIII del SNTE permitieron la coordinación formal de estos tres sectores de trabajadores y la firma en 2011 del Pacto Minero-Electricista-Magisterial que estaba en la perspectiva de avanzar hacia la formación de una Nueva Central, como la formulada después en la reunión del 10 de marzo de 2012 en la Universidad Obrera de México, a la que asistieron decenas de organizaciones. Sin embargo, el gremialismo y los intereses particulares de algunas direcciones sindicales y la pretensión de ciertas corrientes de izquierda de forzar su inclusión como tales, han dificultado los trabajos para la centralización de la lucha de los trabajadores formales e informales, con y sin empleo.

La estrechez sectaria y dogmática, los intereses inmediatos, o las alianzas circunstanciales de las direcciones gremiales, han dificultado la confluencia de diversas tendencias del sindicalismo y con ello, la construcción de una auténtica central de los trabajadores, representativa, sin dogmas ni sectarismos, combativa y autónoma, que efectivamente asuma la dirección de la lucha de los trabajadores y enfrente las reformas neoliberales con unidad y honestidad.

El reflujo del movimiento social repercutió en los trabajos y el despliegue del MLN. En realidad no sólo afectó al MLN sino a todas las fuerzas políticas de izquierda. La crisis de representación ética y política, de cuestionamiento de liderazgos, de confusión, está asociada a las derrotas electorales de 2006 y 2012, al aislamiento de la Otra Campaña, a los fracasos para impedir el avance de las reformas que privatizan o debilitan derechos sociales, como son: la seguridad social de los trabajadores del estado, la educación pública, la propiedad de la nación sobre el petróleo, la electricidad, las minas y el agua. El reflujo se hizo más pronunciado por los efectos de la violencia, el miedo, la represión y  las penurias provocadas por la última crisis económica y la política de terror de estado disfrazada de delincuencia y combate al narcotráfico. Estas situaciones afectaron de modo especial al SME, la CNTE, la UNT, la APPO, a Atenco, a las centrales campesinas y a los movimientos urbanos populares, entre otros. Sin embargo, el “acumulado histórico” de luchas, de crisis políticas y económicas, y de experiencias sigue fluyendo como lo atestiguan las movilizaciones por la paz y la justicia, el #YoSoy132, la participación de 16 millones de votantes a favor López Obrador, la Convención Nacional Contra la Imposición, las policías comunitarias y el relanzamiento del EZLN y su “Otra Campaña”, entre millares de luchas y resistencias contra el neoliberalismo. Las experiencias de los últimos años, dan pistas sobre nuestras limitaciones y las del movimiento en la lucha por resolver las tareas necesarias para el despliegue de la resistencia nacional y la superación de nuestra incapacidad de asumir la lucha por la representación nacional, por la conducción del país y su refundación desde los movimientos sociales y políticos del pueblo.

Gran frente o bloque opositor

La búsqueda de la unidad nacional de todas las expresiones críticas, en resistencia, desde el ciudadano, el intelectual, el trabajador, el militante, los colectivos, las organizaciones sociales y civiles, las iglesias, los sindicatos, hasta los partidos de izquierda institucional y el EZLN, nos ha llevado a apoyar la construcción de grandes frentes como el Diálogo Nacional, el Congreso Social, la Proclama por el Rescate de la Nación, la Convención Nacional contra la imposición, con éxitos muy parciales si los confrontamos con las necesidades y las expectativas de los mexicanos y mexicanas que son muy grandes.

Allí, en las grandes convergencias, las dificultades enfrentadas por el MLN han sido múltiples: métodos inadecuados en la toma de decisiones, las direcciones que no asumen su papel, el sectarismo, el dogmatismo, el protagonismo, la fragmentación, los intereses, los prejuicios, los infantilismos, el asambleísmo interminable y simulador, las confusiones en los programas, la imposibilidad de trabajar efectivamente con un plan de acción unitario.

Representación escolar, ejidal, deportiva, religiosa, del orden, representación política local, estatal, nacional

La mayoría de los integrantes de los comités políticos del MLN son representantes en su comunidad; participan como ciudadanos, profesionistas, trabajadores, policías comunitarios, comisionados, estudiantes, maestros, jubilados, deportistas, religiosos, activos y comprometidos, que trabajan diariamente en la solución de problemas; por tanto, contribuyen a negociar y generar recursos, a construir unidad y facilitar intercambios, a educar en el trabajo; todos resisten, sufren y anhelan un país libre donde la justicia y la democracia sean para toda la población.

La lucha por la representación política local, estatal, nacional, ha empujado al MLN a asumir la lucha electoral de manera cautelosa y cuidadosa; aunque en ocasiones, cargada de prejuicios izquierdistas. En varios municipios de Guerrero, Zacatecas y Chiapas, entre otros, los militantes del MLN han tomado la decisión de competir con algún partido de izquierda por un cargo público en su comunidad o en su municipio, cumpliendo con los objetivos estratégicos del MLN y han empezado a construir poder popular y poder ciudadano.

En otros estados han existido grandes dificultades para hacerse de un cargo de representación política por no pertenecer a un partido político y a sus direcciones, por la lucha entre las corrientes de los partidos de izquierda y, también por no entrarle al juego de la corrupción y la maniobra. En fin, a mitad del 2010, la dirección del MLN vio la posibilidad de empujar la conformación de una Asociación Política Nacional o un Partido Político registrado, junto con el SME, varios partidos de izquierda sin registro, muchas organizaciones, colectivos y ciudadanos, conscientes de que la resistencia y las movilizaciones padecían los inconvenientes de la falta de representación para reforzar la lucha contra las reformas neoliberales y construir un nuevo gobierno para el rescate de la nación.

Relaciones internacionales

El MLN es miembro fundador del espacio de movimientos sociales hacia el ALBA. En el espacio participan organismos de todos los países del continente, incluidos los Estados Unidos, Canadá y el Caribe.  Ha trabajado en la difusión de esta propuesta de integración continental antiimperialista, antineoliberal y antipatriarcal, impulsada por movimientos de base y con capacidad de movilización popular, que luchan por la igualdad, la libertad y una auténtica emancipación de la región. Ha participado en la preparación de la Asamblea Fundacional de la Articulación de Movimientos Sociales hacia el ALBA, en Sao Paulo, Brasil, que se llevará a cabo en el próximo mes de abril, en coordinación con Grupo Tacuba/Cívicos, la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales, la Sección XVIII SNTE-CNTE, el SME, la UNORCA, los Jóvenes ante la Emergencia Nacional.

También ha estado trabajando para conformar un bloque mesoamericano junto con los compañeros de la Tendencia Revolucionaria de El Salvador, La Tendencia Revolucionaria de Honduras, el Frenadeso de Panamá y algunas organizaciones de Guatemala, Nicaragua, Costa Rica y del sur de los Estados Unidos.

Organización política

La Organización Política del Pueblo y los Trabajadores (OPT) fue el proyecto más avanzado y más íntimamente relacionado con la discusión de la lucha por el gobierno y el poder por parte del MLN. Después de un año de negociación, atravesada por los sectarismos, dogmatismos, desconfianzas, inconsistencias, contradicciones que ya hemos señalado anteriormente, y al calor de la lucha electoral para el 2012, se perfiló una propuesta de instrumento político de los movimientos sociales y del pueblo  para la lucha por la liberación nacional y la emancipación social.

El Consejo del 15 de diciembre de 2011 definió claramente la línea de trabajo de la OPT antes del 2º de julio de 2012: voto por AMLO y reforzar el movimiento social. Acuerdos que fueron acatados parcialmente, dándoles un sesgo principalmente electoral. En la práctica la OPT acabó por funcionar como un frente sin mayor unidad política. La línea programática, de principios y de acción táctica basada en el programa democrático nacional y las tesis de la liberación nacional fueron dejadas de lado por los compañeros de filiación trotskista, que han insistido en imponer una concepción de partido basada en el obrerismo estrecho y sectario y en el socialismo sin proceso de por medio, propios de muchos partidos que provienen de las experiencias de la III y la IV internacional. La OPT se ensimismó en discusiones interminables sobre el programa, los principios y los estatutos; se alejó de la lucha social y la dirección  terminó por atascarse.

Mientras tanto, la construcción de un polo social o bloque popular se dejó de lado y se priorizó una forma de lucha electoral que nos dejó magros resultados. Los acuerdos de táctica electoral, de disputa por cargos de representación popular fueron abandonados por el SME que privilegió sus compromisos y necesidades particulares. Tomó decisiones y pactó alianzas y acuerdos, por cuenta propia y a nombre de la OPT, con Miguel Ángel Mancera, con Andrés Manuel López Obrador, el PRD y luego el PT. Estos hechos fracturaron la unidad interna. Lo sucedido en el Pleno del Consejo Nacional del 15 de diciembre de 2012, donde sin quórum legal y sin discusión de por medio, el SME y las organizaciones trotskistas impusieron la decisión de iniciar los trámites para el registro legal de la OPT, evidencia la crisis y el agotamiento político de las formas de organización y de la línea táctica.

En los hechos la OPT ha dejado de ser una organización basada en el funcionamiento de núcleos de militantes cuya referencia central es la OPT. Hoy somos un frente político, donde cada fuerza opera de modo particular. Esta realidad debe ser asumida para darle salida a la crisis interna. Debemos revisar con los integrantes de la OPT la posibilidad real de respetar la base programática y de principios aprobada en el Congreso Constitutivo y ajustar los estatutos a la nueva realidad. También, estamos obligados a discutir un marco común de operación táctica donde el proceso para lograr la personalidad jurídica de la organización sea un aspecto de un plan de lucha que no sólo es electoral.

 

Febrero 3, 2013 ·   editor ·  Comentarios deshabilitados Categorías: Consejos

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